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Mostrando las entradas de marzo, 2009

El Equilibrista (la Luz y el Equilibrio)

Sin lugar a dudas, y con mayor confirmación en los últimos tiempos, la Luz es el camino del Equilibrio. Mas para que los rayos luminosos alcancen el fondo de ser, es necesario romper los obstáculos. Aun cuando la luz no decida hacerlo, es deber de aquel que será ilumniado quirarlos, propios o no, poderosos o débiles.

Pero en aquella noche cuando la Luz, a punto de irse, en el momento en que el mundo entero la desviaba de su camino con el único fin del bien común, el Equilibrio luchaba por aferrarse a ella.

A veces es el mismo Presente el que se empeña en que las cosas no resulten, pero la lógica si bien no ayuda, tampoco debe dejarse de aplicar... así pues, si el equilibrio busca la luz, y la luz puede obtener el equilibrio cuando desee, ni siquiera la oscuridad programada del mundo a su alrededor puede intervenir.

El pasado que tanto teme y frustra al Equilibrio no fue sufciente. El futuro y su necesidad de sentirlo por parte de la Luz no tuvo lugar ni competencia. En ese momento, cua…

Éste es el pueblo del mundo libre...

Caray... no es que uno viva en la meca de la genialidad humana, pero todo tiene sus límites. Este video es un tanto viejo, pero bueno, nunca está de más ser conscientes de ello:





Tampoco es que sea una sorpresa ni que eso no suceda a la vuelta de la esquina (justo ahora recuerdo un sondeo en TV nacional acerca de la supuesta conspiración de la llegada a la luna, donde un tipo salía diciendo "Si salió en Televisión, debe ser cierto... ¿Qué ganarían engañándonos?"), pero, uno no sabe si reir o llorar..

yo, al menos, me reí jejeje

Iron Maiden... y lo que realmente importa en esta vida

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Igual que la anterior, ésta no será una reseña como tal, sino más bien una visión personal subjetiva de una noche memorable en muchos aspectos (además de ser un laaaargo post).

Habría que empezar exactamente una semana antes, la noche del 21 de febrero cuando después de un ensayo, con las cuerdas vocales calientes, y la playera empapada en sudor, estúpidamente cruzaba toda la ciudad de sur a norte con la ventanilla abajo y sin dejar de hablar con mis acompañantes. Al otro día estaba como si nada, pero el lunes en la tarde la consecuencias de semejante imprudencia eran más que notorias.

Para el martes 24 en la mañana (exactamente un año después de la visita anterior de la doncella) simplemente estaba noqueado: todo el cuerpo me temblaba, tenía fiebre, mi pecho ardía de dolor por la tos seca de perro y mi sentido de equilibrio estaba totalmente afectado... Sobra decir que no pude levantarme para ir a trabajar; sin embargo, consciente de lo que significa para este equilibrista estar enferm…